Girolami campeón

STC2000. El joven de Isla Verde se consagró campeón tras arribar quinto en la última carrera en Potrero de los Funes, San Luis. Facundo Ardusso fue el ganador de la final.

Girolami en el podio, junto a Traverso, Ardusso y Werner
Nestor Girolami se coronó campeón de Súper TC2000, tras llegar 5to en la última fecha del campeonato. El de Isla Verde se consagró a los mandos de un Peugeot 408. Con este resultado, el joven conquistó su primer campeonato de una categoría importante, tras ser siete veces campeón de karting. La carrera fue ganada por Facundo Ardusso, con el Fiat Línea atendido por el PSG 16. El mismo Fiat que el de Las Parejas destruyó en la fecha anterior, en Codeguá.
Con el título logrado por el “bebu”, la marca del león logro el campeonato tras 19 años, tras el logrado por Juan Maria Traversa con el Peugeot 405.
Ardusso, el ganador, recibiendo la bandera a cuadros
(Foto: Laura Cano)
Girolami corrió la carrera sin entrar en roces innecesarios, dejando que sus rivales en el campeonato compitan “solos”. Sobre todo, su compañero Agustín Canapino, quien estaba a 27 puntos de su compañero, y que había clasificado en la 8va posición. Leonel Pernía, que estaba a 19,5 puntos del líder, peleó la punta de la carrera, hasta que no pudo resistir a Ardusso, que tenía uno de los mejores autos del fin de semana.
 El “tanito” pasó a liderar la prueba tras los toques entre Mariano Werner (Fiat) y Matías Rossi (Toyota Corolla). Mientras que Canapino arriesgaba desde el 8vo puesto, y Pernía esperaba el “milagro” de que Girolami abandonara, se producia la remontada de Esteban Guerrieri (Toyota) que llegó al podio. Werner, a pesar del toque con Rossi, llegó 2do, aprovechando el toque entre los dos candidatos, Canapino y Pernia, por el cual el de Arrecifes fue excluido. (Canapino tambien pasó al entrerriano con un toque…)
El 5to puesto le alcanzó a Girolami para conseguir el título, el primero para él. Tambien fue el segundo para Peugeot, desde 1995. Y resultó el primer título para el equipo DTA, que comanda Ulises Armellini.

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