Juan Carlos Haedo, 66
años, oriundo de Chascomús, tiene un negocio de billetería y corre hace 54
años. El inicio fue muy difícil, no había muchos medios y la bici era de paseo.
Viaja en tren, a dedo, como se podía. Recién a los 21 pude trasladarme a Buenos
Aires y comprarme el equipamiento adecuado. Raúl Alberto Gómez fue mi
referente, corrí con él en el mismo equipo “Lenilo” en el año 71.
¿Qué cosas te dió el
ciclismo?
Salvo dinero después me lo dio
todo, hacíamos asados y rifas para pagar las cosas, el municipio me daba algún
trabajo. Éramos 7 hermanos, muy humildes, nos criamos en el campo con muchas
necesidades. El ciclismo me enseñó a formarme como una persona de bien, a
luchar y ser tenaz a la hora de superarse, eso le enseñe a mis hijos que nunca
doblen la rueda para ganar una carrera, porque es eso, una carrera nada más. Si
haces eso en una competencia, en la vida no vas a ser honesto.
¿Qué crees que le
hace falta al deporte?
Necesita una estructura, apoyo
desde las firmas comerciales para que haya carreras de mejor nivel, apoyar más
a los jóvenes, aplicar conocimientos y hacerlos crecer en una vida sana. El
deporte genera una responsabilidad y una educación, el estado tiene que brindar
los recursos para que los más experimentados inculcan estas cosas.
El ciclismo es una adicción, a mi edad es calidad de vida,
por supuesto que lo hago como un hobbie y cuando me subo a una bici no quiero
perder. Pero día a día no veo la hora de salir a entrenar, si no tengo la bici
me pongo de mal humor. Materia prima hay de sobra, se ve en el fútbol, básquet,
vóley, ciclismo.
¿Que cosas te hubiera
gustado lograr?
Lo que quedó en el tintero ya no
lo puedo hacer, me hubiera gustado desarrollar mi carrera allá, podes correr
mil carreras pero llegado el retiro me di cuenta que no corrí ninguna. La
compensación fue que tuve mis hijos y ellos pudieron competir en el mejor
equipo de Europa Asoban durante 6 años, demostrando que se puede haciendo lo
que yo no hice al mejor nivel.
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